Ser madre y reconocer que necesitas ayuda no te hace débil. Te hace valiente.
En GRUTEAR recibimos cada semana a mujeres que, entre rutinas, trabajo y cuidado de otros, cargan también con un consumo que se les ha ido de las manos o con el miedo de que eso ocurra.

Este texto no busca juzgarte, sino ayudarte a dar el primer paso sin culpa y con la información necesaria para hacerlo con acompañamiento.

Cuando cuidar de todos deja poco espacio para ti

Las madres suelen llegar a pedir ayuda tarde.
Porque sienten que no pueden “caerse”, porque creen que otras personas dependen de ellas.
El cansancio, la ansiedad o el insomnio hacen que el alcohol, la medicación o incluso otras sustancias parezcan una forma de aguantar. Hasta que dejan de serlo.

Reconocerlo no significa fracasar.
Significa poner límites al dolor antes de que se agrande.

Señales que pueden avisarte

  • Usas alcohol, medicación o drogas para dormir o “bajar revoluciones”.

  • Te descubres ocultando cuánto consumes.

  • Sientes culpa o miedo a que te juzguen si lo cuentas.

  • Estás irritable, triste o desconectada de las cosas que antes te importaban.

  • Te cuesta concentrarte o descansar aunque estés agotada.

Si te reconoces en varias, no estás sola.
Cada una de esas señales tiene sentido en tu historia y puede ser el inicio de un cambio.

Cómo pedir ayuda sin sentirte juzgada

  1. Da un paso pequeño. Llamar, escribir o acudir a una primera sesión no te compromete a nada.

  2. No hace falta que tengas todo claro. Puedes venir solo a escuchar o a entender lo que te pasa.

  3. Nadie te quita tu papel de madre. Pedir apoyo no implica perder el control sobre tu vida ni sobre tus hijos.

  4. Busca espacios seguros para mujeres. En GRUTEAR hay grupos específicos donde hablar sin miedo, con otras que entienden tu proceso.

Qué puedes encontrar en GRUTEAR

  • Grupos de acompañamiento exclusivos para mujeres, presenciales.

  • Orientación gratuita y confidencial sobre consumo, ansiedad y estrategias para recuperar estabilidad.

  • Apoyo emocional centrado en la realidad de madres y cuidadoras.

Cada historia se trabaja a su ritmo, sin juicios ni etiquetas.

madre

Recursos adicionales en España

  • Teléfono 024 (línea nacional de atención emocional).
  • Centros de salud mental de tu comunidad autónoma.
  • Servicios sociales municipales, que pueden derivarte a programas de apoyo familiar o adicciones.
  • Asociaciones como GRUTEAR, donde puedes contactar sin compromiso y recibir acompañamiento gratuito.

Si te cuesta dar el paso

No esperes a “estar peor”.
Pedir ayuda no te quita tu fortaleza, la organiza.
Si hoy solo puedes escribir un mensaje, haz eso. Es suficiente para empezar.

CTA amable:
👉 Si necesitas hablar con alguien o conocer los grupos de acompañamiento, contáctanos aquí.

¿Cuánto dura cada sesión?
Cada sesión suele durar entre 60 y 90 minutos, dependiendo del grupo y la dinámica del día.

¿Es necesario registrarse antes de asistir?
Sí, recomendamos registrarse previamente para garantizar tu lugar y poder organizar el grupo adecuadamente.

¿Hay algún costo para participar?
Dependiendo del grupo y del programa, la participación puede ser gratuita o tener un costo simbólico. Podemos orientarte sobre esto al registrarte.

¿Puedo asistir de forma puntual o es necesario ir siempre?
Puedes asistir cuando lo necesites, aunque se recomienda la asistencia regular para aprovechar mejor el apoyo del grupo.

¿Qué tipo de actividades se realizan en el grupo?
Se realizan conversaciones guiadas, dinámicas de reflexión, ejercicios prácticos y, en algunos casos, talleres específicos sobre estrategias de afrontamiento.

¿Puedo invitar a alguien de confianza a acompañarme?
Algunas sesiones permiten que un acompañante participe, pero lo ideal es consultar con el equipo antes para mantener la confidencialidad y la dinámica del grupo.

¿Cómo puedo comunicarme si necesito ayuda entre sesiones?
El equipo terapéutico ofrece vías de contacto para apoyo puntual, emergencias o consultas entre sesiones, garantizando confidencialidad y orientación profesional.